Aquellos Tiempos

La Plaza del Ejercito

Nuestra coloquial plaza de la Iglesia está actualmente incluida con la denominación de calle Real dentro de la última nomenclatura municipal. Pero no siempre fue así. Por lo general contó con su propio nombre.

Pero estos datos vamos a dejar que nos lo cuente mi compañero Juan J. Maruri, en su próxima publicación del “Callejero de La Isla”. Tan sólo diré que es en el año de 1936 cuando recibe el nombre de plaza del Ejército.

En la presente postal que contemplamos, editada por Papelería Alfa de Cádiz, podemos observar la plaza del Ejército y la Avd. del General Franco, en la década de los años 70, aproximadamente.

Se observan los postes de hormigón para el tendido y los cables eléctricos del trolebús, luego indica que la fotografía es de 1975 o anterior. El trolebús no se observa.

La calle Real deja discurrir la vista hasta aproximadamente poco antes de alcanzar la plaza del Rey, que en aquellos tiempos ostentaba el título de plaza de España. La foto debe estar realizada en época de primavera o verano, según se desprende por las vestimentas de las personas. Son muy pocas personas las que se encuentran en la calle, cuando las aceras eran un ir y venir de gentes constantes.

El tráfico era normal y la calzada debió de ser asfaltada días anteriores ya que no se observan las pinturas de los pasos de peatones y la señalización, y sí en color amarillo próximo a la “Torta”. Si nos fijamos, no se encuentran aparejadas la plaza con el asfalto de la avenida y el lugar de la parada de autobuses.

A la izquierda, con su fachada pintada de amarillo tenemos al cine Almirante, inaugurado en el año de 1946, ostentó la elegancia y modernidad en cuanto a su maquina proyectora, comodidad de las butacas, etc. Representó el mejor cine de la ciudad. En su fachada se encuentra un gran afiche anunciando los próximos estrenos de películas de las que íbamos disfrutar. En la misma puerta del cine, uno de los primeros semáforos que tuvimos. La sombra se deja ver por la “Acera de los tramposos”.

A continuación, donde se encuentran el primer autobús es la finca que en su día ocupó las oficinas de Correos.

De los dos autobuses, el primero, de color más verde con anuncio lateral corresponde a la Compañía de Tranvías de San Fernando y Carraca, S.A.; el segundo a la empresa de Transportes General Comes, S.A. Ambos, al realizar el servicio de Cádiz a San Fernando y viceversa, heredaron de sus antepasados el sobrenombre que se les dio a los viejos autobuses que realizaban estos trayectos, por los que fueron conocidos como “La Carterilla”. Este mote procede de nuestros ancestros y se lo asignaron exclusivamente a los “Comes”, ya que los colores de la Compañía y autobuses allá en 1927, coincidían con los que poseía un paquete de tabaco de liar cuyo nombre lógicamente era de “Carterilla”.

La Compañía de Tranvías venía realizando el servicio de Cádiz a San Fernando y viceversa desde marzo de 1906, cuando fue inaugurado el servicio de los Tranvías entre ambas ciudades. A pesar de ser más antiguos que los Comes, el “Mote” llegó veintiún año más tarde junto con los “Comes”

Cerca a los autobuses, detrás de la moto de la marca “Vespa” (que pudiera ser también una “Lambretta”), observamos una furgoneta de pasajeros de nueve plazas con matrícula de F.N. (Fuerzas Navales), cuyo número no puedo precisar pero que, al pertenecer al Departamento Marítimo del Estrecho (Con base en San Fernando) el primer dígito comenzaba por el “3”, seguido de otros tres dígitos más como máximo.

La “Paquetera”, denominación que se le asigna a las furgonetas de carga, que se observa de color azul, se trata de la marca “Sava” y realizaba el servicio de reparto a domicilio de las botellas de gas butano.

A continuación se observa un vehículo de la marca “Citroën modelo 2 CV”, utilitario de la época que, por su color gris, posiblemente perteneciera a la Marina, aunque también fue el color habitual. Seguido de otro vehículo “Renault, modelo 6”. Otra paquetera “Renault 4 L” de color blanco pretende incorporarse al sentido de la circulación.

En la calzada, con sentido de circulación hacia la iglesia de San Francisco, observamos otra moto que, al igual que el comentario anterior, al no estar bien definida, pudiera ser cualquiera de las dos marcas comentadas. Me inclino más a favor de que ambas fueran de la marca “Vespa”. Observar que los motoristas no conllevan casco de protección que, en aquellas fechas, ni era obligatorio su uso ni siquiera se pensaba en utilizar en el casco urbano. Igualmente los vehículos no utilizan cinturones de seguridad.

Un “Seat modelo 1.500” de color rojo en la fila. En su cristal trasero presenta cortinilla o persiana que cubría los rayos del Sol y no dejaba ver el interior. Supuso un estilo de elegancia en los vehículos. Le antecede un “Renault-8” de color blanco y delante de éste, la furgoneta blanca “Renault 4 L” es muy posible, por la ubicación y estilo de su publicidad, se trate del servicio de la casa de máquinas de coser “SIGMA”. Un Land Rover, y a continuación un autobús de la marca “Pegaso Comet” de la Marina. El primero de la fila es un “Seat modelo 850”, sin poder definir si se trata de modelo “E” de Especial. Imposible reconocer.

Vámonos para la ”Torta” de la plaza de la Iglesia. Hoy en día la definiríamos como rotonda o glorieta. Pero para nosotros era la “Torta”, por su forma como las acreditadas “Tortas de Inés Rosales” Es uno de los comentarios que se vierte sobre la misma. La farola, más moderna y con mejor iluminación, ya había sido reemplazada la anterior que fue de mejor estilo artístico e imagen para la ciudad. Sobre la misma, la señal de “P” (Aparcamiento) y cartel luminoso indicativo de situación del recién inaugurado “Hotel Salymar”. Incluye también señales de tráfico indicativas de las direcciones hacia Cádiz y Camposoto.
Mal aparcado, y quizás con el consentimiento del guardia de circulación o del guarda coche de turno, observamos otro “1.500” de color blanco. Junto a éste, de color oscuro, con vaca en el techo es un “Seat modelo 800”, que aunque parecido al “600” no lo es. Los “Seat 800” contaban con cuatro puertas mientras que el “600” tan solo con dos delanteras.

El vehículo de color verdoso se trata de un “Seat modelo 124”; el de blanco es un “Renault 10” y el siguiente de rojo se trata de un “Simca modelo 900 o 1000” delante de éste, un Wolkswagen que también tuvieron sus motes: se conocían como “Escarabajo» (habitual por su color negro) o “El millonario”, ésta última denominación fue para aquellos vehículos cuyo número de motor alcanzara los siete dígitos; A su vera, un “Renault 4 L” popularmente conocido como “4 Lata”; Con color azul o celeste -al gusto- es un “Renault 8” y seguido de otro “Renault 6”.

Más adelante, junto a las vallas de protección, se observa otro “Renault 4 Lata” en su versión paquetera.

Al margen derecho de la fotografía se deja ver una de las esquinas de la marquesina de la parada de autobuses que se encontraba anteriormente en ese lugar. Posteriormente fue trasladada junto a la iglesia y al callejón de San Pedro Apóstol, quedando la parada de la marquesina exclusivamente en esos años para el trolebús en dirección hacia la Ardila.

En dicha marquesina se observa a una persona que al llevar los bajos del pantalón de color claro, pudiera tratarse de una marinero o soldado del Ejército del servicio de ciclista que usaban polaínas en los perniles del pantalón para no manchar de grasa. Junto a él se encuentra la bicicleta. Es un comentario sin tener la seguridad al no ser fácil reconocer.

De las edificaciones: el escaparate que cubre parte de la cortina en evitación de deslucir los colores de las prendas expuestas al recibir el Sol de la mañana, fue, como se conocía: “Casa o refino de Martínez” Este local es ocupado hoy en parte por la oficina bancaria de “La Caixa”. No se observa en la fotografía el resto de la tienda de confecciones “Martínez” y el estanco de “Manolito Gutiérrez”. Entre ambos negocios existía una casa puerta que dirigía a un patio interior por donde también tenía la entrada el “Hotel La Mallorquina”. En ésa misma casa puerta, se encontraba el despacho para “Echar” las quinielas.

La Mallorquina” Pastelería, Confitería y Restaurante se deja observar con su toldo medio echado. A este local se le conoció años atrás como “La Toldilla” por su toldo que proporcionaba agradable sombra. A continuación aparece el local que en su día fue el bar “Isabela”, que no se observa su terraza con mesas y sillas.

Publicidad año 1937


En el piso de arriba, la clínica dental de “Salvador Mora”. Junto al “Bar Isabela” se encontraba la también Pastelería, Confitería y Heladería de los “Hermanos Picó” de tan agradables recuerdos, pasteles y “mantecaos”.

En la esquina con la calle General Serrano, un local cerrado que en su día fue Restaurante “Vista Alegre”, un precioso edificio que fue demolido para construir posteriormente el antiestético edificio actual.

Antiguo edificio que akbergó en sus bajos el Restaurante vista Alegre y posteriormente el Banco Central
Edifico que albergó en sus bajos al Restaurante Vista Alegre.Fotografía Quijano.

El toldo verde que se divisa al pasar la calle General Serrano es de la “Cervecería Reverte” y junto, en los bajos del hotel “Roma”, el bar “Madrid”.

En aquellos tiempos, por las noches la plaza presentaba luces de colorido que lo proporcionaba entre otros, el anuncio del coñac “Soberano” -y hotel, éstas en pequeñas letras- que se encontraba en la azotea del que fue “Hotel La Mallorquina”. Fue en el año 1933 cuando se autorizó la instalación de dicho luminoso que perduró hasta 2016. En un principio, la publicidad fue de los vinos de “González Byas y Hotel La Mallorquina” en grandes tamaños de letras. También en la azotea del “Hotel Roma” aparece otro luminoso con publicidad a los televisores “Vanguard”. En otra época, sobre la cal blanca de la pared apareció anunciado dicho hotel.

Arriba a la derecha de la fotografía se observa la construcción del edificio que se encuentra en la calle General Serrano nº 10 y delante del “Teatro de las Cortes”.

Espero y deseo que la memoria no me haya jugado malas pasadas al recordar aquella “plaza de la Iglesia” de nuestros tiempos.

El Güichi de Carlos©
Diciembre 2019.