En “aquellos tiempos” de la década de los años veinte del siglo pasado, comenzaron a llegar a la Isla de San Fernando una familia alicantina de Jijona para “hacer la temporada de helados”.
José Picó Galiana y María Llorens, llegado el mes de abril se trasladaban a nuestra ciudad para “ganarse la vida” desarrollando la profesión de heladeros y turroneros, tradición de toda familia que nace en aquella tierra y, que, han ido introduciendo por todo el país. Llegado el mes de octubre, regresan a su lugar de origen hasta la próxima primavera.

Fotografía cedida por Fernando Picó Llorens a www.elguichidecarlos.com
Fernando Picó junto con su hermano “de leche” Celestino Gadea, trabajan junto con sus familias en un local de la Calle San Bernardo (hoy Pérez Galdós) especie de “vaquería” que hoy es ocupado por los garajes traseros del edificio donde estuvo ubicada la vieja “Casa de Zimbrelo, también conocida por la del Padre Franco”, junto al establecimiento de “Ruceco” en la Plaza del Rey.
Con el tiempo, está fábrica de “turrones J. Picó Galiana” se trasladaría a la misma calle pero ya próximo a “Ultramarinos La Llave” que hacía esquina con la calle Almirante Cervera (antes San Lorenzo)

Fotografía cedida por Fernando Picó Llorens a www.elguichidecarlos.com
Pero ocurre que en aquel nefasto verano del 36, debido a que su tierra natal y San Fernando se encuentran ocupadas por tropas de distintas ideologías, Fernando y María, se ven obligados a permanecer por tiempo indefinido en San Fernando.
Adquieren una bonita casa de estilo isabelino de la calle Real, y en sus bajos apertura ese mismo año la que sería una referencia de San Fernando, “Confitería, Pastelería y Heladería Picó”.

Turrón de Cádiz, frutas escachadas, peladillas, pastelitos de gloria, figuritas de mazapán, tocino de cielo, roscos y dulces de de Semana Santa y todas clases de dulces elaborados tradicionalmente, como Dios manda.
En el año 1959 incorpora la máquina de café por lo que desde entonces y hasta el cierre del establecimiento (1995), también es conocido como “Heladería, Pastelería y Cafetería Hermanos Picó”. Al comienzo de la década de los noventa sufre un cambio total de decoración el local.
Fernando Picó Llorens.
El Güichi de Carlos