A través del presente artículo, quisiera rendir mi particular homenaje, a toda una institución histórica que a lo largo del devenir del tiempo, ha servido y aun sirve en la actualidad, al conjunto de la Sociedad Española. La Guardia Civil.

El conjunto actual de hombres y mujeres que sirven, dentro de tan Benemérito Cuerpo que recientemente ha cumplido sus primeros 166 años desde su creación, y cuya peculiar y digna Historia intentaré desvelar; de modo muy especial tras su paso por nuestra Ciudad de San Fernando, desde la llegada de su primer destacamento a la misma, cuando corría el año de 1.845, hasta su incomprensible marcha de esta. Dejándonos desamparados de su grata presencia, a todos los Isleños, que aprendimos a respetar y amar tan noble Cuerpo.

Antecedentes históricos del Cuerpo de la Guardia Civil

Antes de la creación del Cuerpo de la Guardia Civil, existieron diversos colectivos que velaban por la seguridad de vecinos y propiedades en los pueblos y ciudades de España. Uno de los más famosos de estos, fue el de la “Santa Hermandad”, creada en tiempos de los Reyes Católicos, y cuyo fin era el proteger y velar por la seguridad en los caminos de dicho Reino de España, el perseguir y luchar contra los bandidos y delincuentes que en estos lugares, sembraban el terror y la muerte en sus numerosos asaltos a viajeros y carruajes.

Uno de los primeros proyectos de crear un Cuerpo Nacional de Seguridad en España, lo llevó a cabo el Excmo. Sr. Pedro Agustín Girón de las Casas “Marqués de Las Amarillas” y “I Duque de Ahumada” (1.778-1.837), cuando corría el Año de 1.824, bajo la denominación de “Legión de Salvaguardas Nacionales”. Que tendría que haber estado formado por un total de 5.200 hombres. Proyecto fallido y anulado por las propias Cortes Generales, al considerarlos atentatorios contra las libertades, dentro de una España convulsa y ocupada por el Ejercito Francés bajo el mando del Duque de Angulema; (Los celebres100.000 Hijos de San Luís, que no fueron tantos por cierto). Existieron varios proyectos todos ellos fallidos, en cuanto a crear un cuerpo de seguridad de ámbito estatal, que velase por la seguridad generada tras la pasada Guerra Hispano Francesa en nuestro suelo Patrio; especialmente para erradicar, el fenómeno del bandolerismo. Concretamente el primer intento se produjo en el año de 1.823, con la creación de los denominados “Celadores Reales”, y por último cuando corría el Año de 1.833 de los llamados “Salvaguardas Reales”; cuyas intentonas resultaron inútiles. Era D. Pedro Agustín Girón, un celebre militar español, que se distinguió notoriamente durante la “Guerra de la Independencia Hispano Francesa 1.808 -1.813”, llegando a ser nombrado Ministro de la Guerra, bajo el Gabinete de Pérez Castro. Posteriormente en el Año de 1.833, fue nombrado miembro del Concejo de Regencia durante la minoría de edad de la futura Reina Isabel II, recibiendo en dicho Año el titulo de “I Marques de las Amarillas y I Duque de Ahumada”. Nuevamente fue nombrado Ministro dentro del Gabinete del Conde de Toreno, cuando corría el Año de 1.835, pero por acusaciones de nepotismo, fue obligado a dimitir de su cargo poco después. Durante sus últimos años, marchó a la Localidad Francesa de Burdeos, donde residió hasta su muerte acaecida en el Año de 1.837, dichos años los dedicó al estudio y a la escritura de algunas obras, que nos legó para su recuerdo.

Por fin llegó el gran día del nacimiento feliz del Cuerpo de la Guardia Civil, y casualmente le cupo el gran honor en ello, de llevarlo a efecto de parte del hijo del citado Marqués de Las Amarillas, en este caso en la persona del Excmo. Sr. D. Francisco Javier Girón y Ezpeleta de las Casas y Eurite “II Duque de Ahumada y Mariscal de Campo del Ejercito Español” (1.803-1.869).

Como cuerpo de seguridad de ámbito estatal, al Cuerpo de la Guardia Civil, le cupo el grande honor de ser el primero, en ser creado para tal fin en España. Su nacimiento coincide bajo el Reinado de Isabel II y gracias al impulso, del Gobierno Español bajo la Presidencia del moderado, Sr. González Bravo, y el consenso unánime de las restantes fuerzas políticas del momento. La España de aquel tiempo, sufría un alarmante estado de inseguridad, en la práctica totalidad de su Territorio Nacional; especialmente del denominado fenómeno del bandolerismo andaluz, el cual se enseñoreaba de sus caminos y campos.

La Guardia Civil. San Fernando

Para su creación se promulgaron, los celebres Decretos de fechas 24 de Marzo y de 13 de Mayo del Año de 1.844, dando origen a su nacimiento como Cuerpo de Seguridad Público de ámbito Nacional, con doble naturaleza Civil y Militar. Su naturaleza de carácter civil, dependía del Ministerio de la Gobernación, en todo lo relativo al servicio. En cuanto a su condición militar, su dependencia lo era del Ministerio de la Guerra, en referencia al percibo de haberes, disciplina, personal y material. Poseía una gran autonomía organizativa, bajo su Dirección General o también llamada Inspección General de la Guardia Civil.

Para organizar y dirigir el recién creado cuerpo, fue designado el Excmo. Sr. D. Francisco Javier Girón y Ezpeleta “II Duque de Ahumada”. Este era hombre de corte conservador. Militar de reconocido y gran prestigio dentro y fuera de España, y gran conocedor de los temas concernientes a la seguridad, y hombre de total confianza del General Narváez y Jefe del Gobierno de España en dicha época.

Se tomó como ejemplo a emular en España, el aplicado en Francia por su Gendarmería, y el sistema Catalán de sus Móssos de Escuadra. En el año de 1.844, el recién creado Cuerpo de la Guardia Civil, se estructuró en 14 Tercios, 13 de estos en la Península y el restante, en el Archipiélago Canario. Estaban todos formados, por 14 Compañías y 9 Escuadrones de Caballería, integrados todos ellos por un total de 14 Jefes (integrados por Comandantes, Tenientes Coroneles, Coroneles y Brigadieres o Generales), 232 Oficiales (formados por Subtenientes, Alférez, Tenientes y Capitanes), y 5.769 de la clase de Tropa (incluyendo Sargentos, Cabos y Guardias).

Las clases de Jefes y de Oficiales, procedían de las escalas profesionales, del Ejército Español. Mientras que las clases de Tropa, lo eran de la misma procedencia de sus licenciados que en ningún caso, tendrían que poseer mancha alguna en sus respectivas hojas del servicio militar. La paga de sus miembros era corta, y la disciplina muy severa, rayana en el periodo medieval según se decía.

La expansión a nivel peninsular se inició en Madrid, el cual quedó cubierto en el año de 1.851, y de forma paulatina y sistemática se extendió por todo el Territorio Nacional, llegando a las Islas Canarias en el año de 1.898.

El Duque de Ahumada, imprimió su peculiar sello al recién nacido Cuerpo de la Guardia Civil, al cual dotó de un severo y férreo reglamento, al igual que de su famosa cartilla. Este último y citado documento era la seña de identidad de todo Guardia Civil, de su fuerte disciplina, capacidad y espíritu de sacrificio y lealtad inquebrantable al Cuerpo y a la sociedad en general. Estas características le permitieron al recién constituido colectivo, el poder realizar y solventar cuantas misiones, les fueron encomendadas, y el ganarse la total confianza depositada en el mismo, por parte de los diferentes Gobiernos de España, y especialmente de toda la sociedad en general española, de quienes recibieron el mayor galardón que pudieran premiar sus acciones y méritos; su admiración, confianza y el respeto de quienes comenzaron a conocerlos y denominarlos con el calificativo de “Benemérito Cuerpo”. Este título se hizo oficial a partir de la O.G. del día 04.10.1.929.

La unidad básica del Cuerpo de la Guardia Civil desde sus orígenes, fue “El Puesto”, el cual estaba dirigido por un cabo o sargento, como responsable del mismo, quién se encargaba y velaba por la seguridad de su zona.

Al puesto le seguía según estricto orden jerárquico, “La Línea”, cuyo mando los ostentaba un oficial (Alférez o Teniente), y que en el mismo se aglutinaban varios puestos diferentes.

A la línea le seguía en el mismo orden “La Compañía”, al mando de un Capitán y que velaba por varias líneas. Desde estas dependencias últimas se velaba por el abono de haberse de todos sus subordinados antes descritos, y el de impartir las órdenes oportunas que dictaminase dicho mando, sobre los miembros del Cuerpo, encuadrados en las líneas y puestos de su jurisdicción.

A continuación se encontraba “La Comandancia”, cuyo mando era ejercido por un Teniente Coronel, y que se ubicaba en cada Capital de Provincia Española.

Le seguía “El Tercio”, al mando de un Coronel, el cual ejercía su jurisdicción, sobre varias Comandancias a la vez; comúnmente sobre Dos o Tres.

La Dirección General del Cuerpo, la ostentaba durante su creación el Excmo. Sr. Duque de Ahumada, y su despacho estuvo ubicado en el Calle Torija Nº 14, en los actuales y populosos Barrios Madrileños de Vicalvaro y Leganés

Aumento de efectivos

El día 17.05.1.845, se acordó aumentarla alcanzando un total de 7.140 miembros. Estos quedaron distribuidos en 40 Compañías de Infantería y 11 Compañías de Caballería.

En el año de 1.852, se publicó la celebre cartilla de la Guardia Civil. El servicio prestado en sus inicios mayoritariamente a través de la famosa pareja, tenía como misión principal, el recorrer y vigilar la demarcación o territorio de un puesto, a partir de un detallado y exhaustivo conocimiento del mismo, y de sus habitantes y personas de tránsito por el mismo.

Se noto una considerable disminución en su plantilla en el Año de 1.854, motivado por el convulso momento político, en el que se encontraba inmersa nuestra Nación.

La plantilla aumentó hasta alcanzar un total de 10.000 efectivos en el año de 1.857. En el año de 1.861 se alcanza la cifra de 11.500 miembros dentro del Cuerpo. Para llegar a los 15.000 un año después.

En el año de 1.868, se crea en España un nuevo cuerpo de carácter fiscal, bajo la denominación de “Guardería Rural”, el cual muy pronto fue absorbido por la propia Guardia Civil.

En el año de 1.870, se da por zanjado el grave problema suscitado por el fenómeno del bandolerismo andaluz, el cual tuvo en jaque la práctica totalidad de dicha región, y a la propia Guardia Civil, en aquél convulso Siglo XIX. Pero aparece en escena un nuevo y grave problema dentro de la Comarca Jerezana, la famosa organización criminal secreta conocida como “la Mano Negra”, que asoló y sembró de muerte y desolación dicha zona. Contra dicho nuevo fenómeno criminal la Guardia Civil, luchó tenazmente, hasta su práctica desaparición.

La Guardia Civil desde su creación, siempre estuvo ligada bajo la dependencia de las autoridades civiles, salvo en casos de guerras o de grave peligro hacia el orden público, en cuyos casos pasaba directamente a depender de las autoridades militares competentes. Todo ello y debido a su doble carácter cívico militar, originó un claro y confuso conflicto de competencias, desde el mismo día de su creación. Ello fue resuelto, mediante la reforma suscitada el día 01.07.1.871, mediante la cual se reforzó la naturaleza castrense del Cuerpo. Consolidándose por otra parte, y a partir de dicho momento el concepto de Comandancia, como el mejor aliado y nexo intermedio dentro de la Guardia Civil, entre la Dirección General y el Puesto. Este último, como unidad básica del Cuerpo; y todo ello, en detrimento de los llamados Tercios.

En aquel mismo año de 1.871 se crea la Ley de amalgama, mediante la cual se reunifican en la península los Tercios con sede en nuestras Colonias Ultramarinas, de Cuba, Filipinas y Puerto Rico, dentro de un total de 7 Tercios. Poseyendo estos una Subdirección General del Cuerpo con sede en “La Habana” (Cuba). Esta Guardia Civil de ultramar, fue creada por iniciativa de aquellos por entonces Capitanes Generales de dichas posesiones hispanas, allende los mares, a imagen y semejanza de las de nuestra Península. Sus creadas comandancias se subdividieron en 1ª, 2ª, y 3ª Clase, según el número de compañías de que dispusieran estas, y la importancia de sus respectivas provincias. Por primera vez, aparece como jefe de dichas comandancias la figura de un Teniente Coronel.

Durante el periodo convulso vivido en España dentro su denominada “I República”, cuya duración en el tiempo fue efímera; pues tan solo duro once meses de Febrero de 1.873 a Enero de 1.874. En el cual se pretendió de nuevo, modificar su doble naturaleza cívico militar. La idea era según la Circular de fecha 15.05.1.873, adscribirla íntegramente al Ministerio de la Gobernación, con lo cual no solo no prosperó dicha pretensión; si no todo lo contrario. Tras la caída de dicho periodo Republicano en España, con la toma del Congreso de los Diputados por parte del General Pavía, y el posterior pronunciamiento del General D. Arsenio Martínez Campos dado en Sagunto (Valencia), y la restauración monárquica en la figura del Rey D. Alfonso XII en el Trono de España, a finales del Año de 1874, produjo el reforzamiento de la Guardia Civil en su carácter militar, y su primera integración dentro del Ejercito Español, según quedó establecido en las Leyes de 29.11.1.878 y de 19.07.1.889. Estas que posteriormente en el tiempo fueron ratificadas, durante el Gobierno del General Franco, tras acabada la pasada contienda nacional, y bajo la ley de fecha 13.03.1.940. También y dentro del mismo periodo de tiempo, se produjo mediante Decreto de fecha 07.07.1.876 su función de Guardería Rural.

Tras el fallecimiento del joven Monarca Español, el Rey D. Alfonso XII a la prematura edad de 27 años, y tras sucederle en el trono como regente de España su viuda esposa la Reina Dª. María Cristina durante la minoría de edad de su hijo y posterior Rey D. Alfonso XIII, la Guardia Civil vivió unos momentos de aparente tranquilidad. A finales de aquél convulso Siglo XIX, apareció en escena un nuevo fenómeno contra el cual la Guardia Civil, pronto se tuvo que poner a combatir; me refiero al Anarquismo, que mantuvo especialmente a la Región Catalana en jaque, mediante atroces y criminales atentados, que sembraron de muerte y desolación dicha parte de nuestro Territorio Nacional.

En el Año de 1.897, el número de miembros que integraban el Cuerpo de la Guardia Civil, contabilizaban un total de 18.000 efectivos; para finalizado el Siglo XIX, alcanzar un total de 19.000 miembros.

Ante la llegada del siglo XX

El comienzo de el pasado Siglo XX, produjo en nuestra sociedad española, un nuevo rebrote del bandolerismo; especialmente en Andalucía, contra el cual nuevamente los miembros de la Benemérita, se dispusieron a luchar contra el mismo, al igual que lo hicieron durante el siglo anterior. Famosos bandoleros como “El Vivillo o El Pernales”, sembraron los campos andaluces de asaltos y crímenes. Por otra parte y concretamente en Barcelona se produjeron graves disturbios, que finalizaron con la celebre Semana Trágica, que sembró la Ciudad Condal de muertes y desolación, cuando corría el Año de 1.909.

Como dato grato de gran interés, para la Historia del Cuerpo, citar la proclamación como Patrona del mismo, mediante R. O de fecha 08.02.1.913, de “Ntra. Sra. La Virgen del Pilar”; también por otra parte “Patrona de España”.

Durante el Directorio de España, del General D. Miguel Primo de Rivera, dentro del Reinado de D. Alfonso XIII, la Guardia Civil vivió un ligero clima de tranquilidad durante el mismo (1.923-1.930). En dicho periodo, se creó el empleo de General de la Guardia Civil. Se establecieron por otra parte las denominadas Zonas que lo fueron en número de cuatro, y también la Subdirección General del Cuerpo, que recayó a cargo de un General de División del mismo.

En el Año de 1.924 la Guardia Civil se estructuraba en 24 Tercios más uno de caballería, ubicado en Madrid, además de sus Comandancias con sede en los Archipiélagos Balear y Canario, mas el Protectorado Español en Marruecos. Sus miembros aumentaron, hasta alcanzar la cifra total de 26.130 dentro de la clase tropa, y el de poseer un total de 4.902 caballos.

Bajo la reforma sufrida dentro de la reorganización del Cuerpo, en el año de 1.926, se permitió la creación de las denominadas Zonas, cuya jurisdicción recaía sobre varios Tercios y a cuyo frente, se encontraba un General de Brigada.

Fue a partir del advenimiento de la II República Española acaecido tras las elecciones generales en el día 14 de Abril del Año de 1.931, tras la caída anteriormente del Directorio del Gral. D. Miguel Primo de Rivera, y que tuvo como resultado la aparición de un nuevo sistema de Gobierno Español, y la marcha del Rey D. Alfonso XIII camino del exilio, tras abandonar el trono. En dicho periodo republicano, la Guardia Civil atravesó un nuevo periodo de intervenciones en toda clase de alborotos, manifestaciones, huelgas, atentados, que se produjeron en nuestra sociedad de dicha época. Dichas intervenciones, causaron numerosas bajas dentro de sus efectivos. Destacar de entre dichos sucesos los ocurridos en Castelblanco (Badajoz), Casas Viejas (Cádiz), y los más cruentos y donde mayor numero de bajas se produjeron, fueron durante la Revolución de Asturias en el Mes de Octubre del Año de 1.934. En dicho periodo se suprimen dentro de la Guardia Civil, sus unidades de caballería, para transformarlas al igual que las restantes en mixtas. Por otra parte se dio mucha importancia, a su parque automovilístico el cual se aumentó. Igualmente, se potenció su servicio radiotelegráfico, y se implantó el servicio de investigación y de vigilancia de ferrocarriles. Su contingente humano pasó a alcanzar la cifra de 32.600 hombres. Durante dicho periodo de la Historia de España, la Guardia Civil, fue vista desde numerosas partes de nuestra sociedad y especialmente de diversos sectores políticos, como el de un enemigo a batir; debido todo ello a sus numerosas y constantes intervenciones. En este periodo la Guardia Civil, quedó integrada plenamente dentro del entonces Ministerio de la Gobernación; perdiendo su carácter militar. Incluso se llegó a pedir su total disolución. Al comenzar la pasada Guerra Civil Española, la Guardia Civil fue convertida dentro de la II República, en la denominada Guardia Civil Republicana, según el Decreto de fecha 30.08.1.936.

Acabada dicha contienda nacional, la Guardia Civil absorbió al hasta entonces Cuerpo de Carabineros según Decreto de disolución del mismo e integración dentro del Benemérito Instituto de fecha 15.03.1.940. El Cuerpo de Carabineros fue fundado en el Año de 1.929 por el Mariscal de Campo, D. José Ramón Rodil, con la misión de reprimir en nuestras costas y fronteras el contrabando y el fraude. También y a partir de dicho momento, la Guardia Civil sufrió una nueva y necesaria transformación y reorganización en su seno, para adaptarla acorde a las necesidades de la época y nuevo régimen político en nuestra Nación y a partir de entonces nuevamente quedó fortalecida, la influencia del Ejercito dentro de la misma, con la creación de su Estado Mayor. Durante dicha Guerra Civil, se contabilizaron luchas entre sus miembros adictos a los dos bandos enfrentados.

En el Año de 1.959 se crea la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, funciones anteriormente atribuidas al Cuerpo de Policía Armada y de Tráfico. También por otra parte se produce la fusión de su doble misión; rural y fiscal. Posteriormente fueron suprimidas, sus unidades de fronteras y las de veteranos, para quedar estas integradas, dentro de las entonces llamadas Unidades Territoriales; creándose posteriormente los denominados “Núcleos de Reservas”.

Tras la desaparición del régimen anterior, y la entrada dentro de un nuevo periodo democrático en el cual vivimos todos los españoles, motivó la organización y modernización de la Guardia Civil, para adaptarla a las necesidades de los tiempos que corren en la actualidad. El marco de la nueva Constitución Española de 1.978 y las necesidades de nuestra sociedad, así como nuevas funciones prestadas por el Cuerpo, hacen hoy de nuestra Guardia Civil, un ejemplo de Cuerpo de Seguridad a nivel Mundial, tras la entrada en vigor de la Le 2/86 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La llegada de los modernos sistemas informáticos, el moderno parque automovilístico que dispone, y la aparición de nuevos fenómenos en la delincuencia, motivaron la creación de nuevos departamentos y especialidades dentro de la Guardia Civil, y su entrada en el Siglo XXI, con una plantilla aproximada en la actualidad de 70.000 efectivos, entre los cuales, se encuentra la mujer, la cual hace unos años, que se incorporó al seno del Benemérito y Moderno Cuerpo de la Guardia Civil y que en todo su conjunto, ofrecen al panorama de la actual España todo un gran abanico de posibilidades en sus quehaceres cotidianos, al servicio de nuestra Nación.

El Cuerpo de la Guardia Civil, fue en su principio creado, para defender y proteger a las personas y sus propiedades dentro del Territorio Español. Desde sus orígenes abarcó toda clase de funciones y misiones que les fueron encomendadas con gran éxito, para absorber nuevas y diferentes a lo largo del tiempo, siempre con total éxito. La Guardia Civil estuvo siempre presente, en cuantas campañas y guerras se produjeron durante nuestra Historia de España. Su papel ha sido y as aún muy destacado y notorio, en su participación en cuantos conflictos se producen en España y en el resto del Mundo, que requieren su participación en este último caso bajo bandera de la O.N.U.

Esta ha sido mi modesta contribución, en cuanto a relatar a grosso modo mi particular manera de realizar, una pequeña y abreviada relación de la Gran Historia que la Guardia Civil, escribió con letras de oro, dentro de la Historia de España.

¡VIVA LA GUARDIA CIVIL!

Juan José Maruri Niño.