En la bonita fotografía cuyo autor Carlos Rodríguez Baturone ha sobrevolado el Castillo de Sancti Petri, nos muestra una imagen que pocos aficionados podemos captar.

El Templo de Hércules que las leyendas mitológicas cuentan que existían en el lugar con las dos columnas –representativas en el escudo de Andalucía-, junto con altares que los navegantes se acercaban al islote a ofrecer sacrificios.

Las acciones de la mar, los ataques sufridos, las guerras y explosiones realizadas para la explotación de la piedra ostionera, prácticamente hizo desaparecer las edificaciones que existían. En el Siglo XVI se construye nuevas fortificaciones que vuelven a sufrir ataques de piratas, el maremoto de 1755 y los ataques franceses en la Guerra de la Independencia hizo que se convirtiera en Batería de defensa, cuando “España era una Isla”..

La torre almenara que mira hacia la punta del boquerón data de finales de la Edad Media. Formó parte de un conjunto de torres de comunicación dentro de la Bahía de Cádiz.

En 1857 existe empadronamiento de dos vecinos de San Fernando que pagaban sus correspondientes cédulas al Ayuntamiento. También la historia cuenta que en el islote existían dos pozos de agua dulce. (*)

La Isla de Sancti Petri, tres mil años de historia y mitología entre piedras ostionera que definió el estilo de las edificios de la ciudad y el Puente de Zuazo.

El güichi de Carlos
(*) Personalmente en la ribera del caño de Sancti Petri, colindante a la entrada de la última pista de la playa de Camposoto, he conocido pozos a 90 metros de profundidad suministrando agua dulce.