La tipología de coronas para las imágenes marianas es muy variada y responde tanto a criterios estéticos e históricos como a su uso litúrgico y significado teológico. Un complemento indispensable en el ajuar de la virgen
A continuación se detallan los principales tipos de coronas y sus variantes:
Clasificación por Estructura (Anatomía)
Las coronas se dividen fundamentalmente según la presencia o ausencia de «imperiales» (bandas metálicas curvas que cruzan sobre la parte superior):
- Corona Abierta: Es aquella que carece de imperiales. Hereda el diseño de las coronas reales medievales y deja ver la parte superior de la cabeza de la imagen.
- Corona Cerrada o Imperial: Cuenta con imperiales que parten del canasto y convergen en el centro superior, donde tradicionalmente se sitúa un orbe o bola del mundo rematado por una cruz. Simboliza el imperio absoluto de Cristo y su Madre sobre la creación.
- Diadema o Aro de Estrellas: Es un aro finísimo que ciñe la frente y cuenta con doce estrellas, basado fielmente en la visión del Apocalipsis. Es el atavío típico cuando la Virgen está «vestida de hebrea» o forma parte de un calvario al pie de la Cruz.
Clasificación por Uso Litúrgico y Ubicación
Las hermandades suelen poseer varias preseas según el momento del año o la solemnidad:
- Corona de Salida (o Procesional): Es la pieza de mayor valor artístico y material (oro o plata ley sobredorada), enriquecida con pedrería y esmaltes. Se reserva para las salidas procesionales en paso de palio o grandes festividades cuando la Virgen está «vestida de Reina».
- Corona de Capilla: Una pieza más sencilla y liviana realizada en metales menos costosos (como plata en su color). Se utiliza para el diario en el altar o camarín para facilitar la manipulación y proteger la imagen.
- Corona de Ermita: Denominación específica para las preseas de imágenes que residen en santuarios o ermitas, a menudo con diseños tradicionales o históricos vinculados a la historia del lugar.
Estilos Históricos y Artísticos
Estilos que imitan épocas o reinados específicos:
- Estilo Isabelino: Inspirada en la corona real española y en las que lucía la reina Isabel II en actos oficiales hacia mediados del siglo XIX.
- Estilo Isabel la Católica (Renacentista): Basada en los modelos de la época de la reina Isabel I de Castilla, como la corona del Reino de Granada.
- Corona Nobiliaria: Representaciones que siguen las normas de la heráldica (marqués, duque, conde), más comunes en tallas francesas de la Baja Edad Media.
- Otras variantes: Coronas con reminiscencias bizantinas (ovaladas y estilizadas como una tiara papal) o de inspiración barroca con profusión de motivos vegetales y geométricos.
Elementos Complementarios
Es común que la corona no sea una pieza aislada, sino que se acompañe de:
- Ráfaga o Resplandor: Estructura perimetral que rodea la imagen simbolizando la luz solar divina (la «Mujer vestida de sol»).
- Sobrecorona o Aureola: Un resplandor independiente que a veces se coloca sobre la propia corona para dar mayor majestuosidad.
- Media Luna: Se sitúa a los pies de la imagen, completando la iconografía apocalíptica.
Finalmente, la Corona de la Coronación Canónica destaca por encima de todas las demás como una joya excepcional realizada específicamente para el rito de imposición solemne, simbolizando el reconocimiento eclesial a una devoción multisecular.












