
El conocido patio «de la casera» en la calle Alsedo esquina con la de San Onofre está previsto (2020) que el Ayuntamiento le meta la piqueta para nuevas construcciones.

El actual edificio que observamos junto a la «Confitería y Pastelería La Victoria» hoy en día ha perdido cierto atractivo al que presentamos. Actualmente en su planta baja (calle Real) existe «Joyería Servan» pero, anteriormente confecciones «Realco» y «La Casa Blanca» se ubicaron donde, en los años sesenta aproximadamente, existía el «Refino de la viuda de Álvarez». Por su lado de la calle Losada la «Sociedad Cooperativa del Ejército y de la Armada» (el «Economato»).

En la fotografía se observa el «Bazar Inglés» de Narciso Lara Mármol. Se ubicaba en la calle Calvo Sotelo (Rosario) donde actualmente se encuentra «Optica Morales», haciendo esquina con la calle Murillo. En la década de los años 30 del siglo XX, se anunciaba como la casa más económica y surtida en ferretería. Otra imagen donde aparece un infante de Marina.

Llegando el domingo de Ramos, con frio, viento, lluvia o calor, comenzaba en San Fernando la época de los «mantecaos». En la plaza del Rey principalmente se instalaban carrillos y quioscos de diversas marcas. En la fotografía observamos al quiosco de «Camy» en 1966, regentado por Paco, quién durante décadas nos atendió amablemente. Su hermana Amelia le acompaña y detrás, la imagen habitual de marineros e infantes que ya se perdió.

Las casas y bloques altos alrededor de la Plaza de Toros, se ha convertido siempre en especie de torre para atalayar qué ocurre en el ruedo taurino «de balde». En esta ocasión es una toma en la corrida «Festival homenaje a Camarón», celebrada en septiembre de 1992.

Antiguamente, la leche de vaca para el consumo humano se vendía en «lecherías, huertos, vaquerizas y hasta posadas, etc.» donde habitaba las vacas lecheras. Se vendía según las necesidades, en cantidades de cuarto, medios, tres cuartos o litro. Transportadas a las casas por lecheras expresas, antes de su consumo había que hervirla para esterilizar y matar los posibles males de tuberculosis que pudiera llevar al salir de las ubres de los animales. Al ser hervidas en las cocinas de carbón de «Cook», infiernillos de petróleos o cocinas de gas, si no se estaba atento y retirar antes de hervir, se solía salir del caso donde se calentaba y alguien de la casa daba el grito de aviso: ¡Que se va la lecheeeee!.

La calle «Constructora Naval» también cuenta con otros varios nombres en el vulgo popular. Últimamente ha sido más conocida por la «calle de las Capuchinas» como consecuencia del convento que allí ha permanecido un siglo hasta hace unos años que ha cerrado y que se observa la fachada a la izquierda de la fotografía. Desde el primer tercio del siglo pasado aproximadamente, fue conocida como la calle de la «Yesería del Nazareno», industria ubicada en la actual plaza de «Jesús de Medinaceli»; También se hizo llamar como la calle del baratillo de «Odogherty» y del «Hostal Las Salinas» instalados en la proximidad de la actual calle «Escritor Francisco Montes Aguilera!. Esta calle soportó a mediados del siglo pasado un gran tráfico de bicicletas y posteriores vehículos al ser paso hacia o desde las instalaciones de fábricas y dependencias militares que se encontraban pasado el paso a nivel de la estación del ferrocarril.












