Títulos de cofradías

Los nombres de las Cofradías e imágenes no se borran jamás de la memoria. Son Palabras floridas y altisonantes pero a las que dotara el genio de un pueblo de una vida profunda…”

Las denominaciones de las cofradías y hermandades atienden a diversos criterios:

– Señalan el carácter corporativo: COFRADÍA/HERMANDAD.
– Insisten en ciertas atribuciones de tipo piadoso: FERVOROSA/HUMILDE/VENERABLE.
– En su antigüedad: PRIMITIVA/ANTIGUA.
– En su vinculación con las órdenes religiosas: CARMELITANA/LASALIANA/SERAFICA/SERVITA.
– Recogen las relaciones con las instituciones civiles y eclesiásticas: MUY ILUSTRE/REAL.

ANTIGUA: Este título informa sobre la época de fundación de la hermandad e implica derecho de precedencia fundamentalmente; aunque hoy los conflictos derivados de este derecho han desaparecido, aún es empleado por aquellas corporaciones de añeja historia.
Esta condición ha determinado el lugar que ocupa una cofradía en la jornada procesional; las de origen más remoto son las últimas en desfilar mientras que las más recientes lo hacen en primer lugar, salvo concordias y acuerdos, el orden citado cambia en la madrugada del Viernes en la que la más antigua hace estación la primera.
Teniendo este título las siguientes Hermandades; COLUMNA, SOLEDAD, SANTO ENTIERRO.

FERVOROSA: Este título hace referencia al celo religioso de la corporación, particularmente en asuntos relacionados con las obras de caridad. Su presencia es redundante ya que se supone que todas lo son aunque no conste.
Teniendo este título las siguientes Hermandades; MEDINACELI, MISERICORDIA.

CARMELITANA: Es la que por vinculación con la Orden de los Carmelitas, posee carta de hermandad de ésta.
Teniendo este título las siguientes Hermandades; SANTO ENTIERRO.

MUY ILUSTRE/ILUSTRE: Lo ostenta la cofradía entre cuyos hermanos había personajes con este título, y el collar del toisón de oro es el símbolo de la mayoría de ellas.
Teniendo este título las siguientes Hermandades; SANTO ENTIERRO.

HERMANDAD/COFRADÍA: Desde el punto de vista del Derecho Canónico, toda congregación constituida con objetivos piadosos, conformada como una cuerpo orgánico y jerarquizado y con la aprobación de la institución eclesiástica, es una hermandad. Las que además conceden especial importancia a la pública manifestación religiosa se denominan cofradías.
Teniendo este título todas las Hermandades.

HUMILDE: Alude a otro rasgo que podemos considerar relacionado con la naturaleza penitencias de la corporación en cuanto que seguidora del ejemplo de Cristo y lo concede la autoridad eclesiástica a petición de la hermandad.
No teniendo este título ninguna Hermandad

FRANCISCANA: ES la que por su vinculación con la orden de San Francisco posee carta de hermandad de ésta.
No teniendo este título ninguna Hermandad.

ARCHICOFRADÍA: Según el diccionario de la RAE es la cofradía más antigua o que tiene mayores privilegios que otras, ya que el prefijo archi – del griego “argo”, ser el primero, denotada superioridad o preeminencia.

Se otorga mediante bula pontificia a aquellas cofradías que son las primeras en ostentar un motivo de veneración, que se agregan a alguna archicofradía romana o que lo adquirieron por fusión con alguna que ya lo tenía. Sólo puede ser concedido por la sede apostólica y su valor es honorífico.
No teniendo este título ninguna Hermandad.

LASALIANA: Es exclusivo de la Hermandad que la une a la congregación de las Escuelas Cristianas fundadas por el religioso francés San Juan Bautista de la Salle.
La tiene la Hermandad de BORRIQUITA.

REAL: El título de Real nace de una concesión gratuita realiza por un Monarca o Rey, ya sea con casa reinante o con sus reglas prerrogativas suspendidas por motivos diversos. previa petición de la hermandad que se trate.

En Andalucía es a partir del reinado del Emperador Felipe II cuando se inicia la costumbre de solicitar el título de Real para hermandades y cofradías, concretamente la cofradía de la Vera-Cruz sita en el Convento Casa Grande de San Francisco de Sevilla es la primera en obtenerlo.

En cuanto a la provincia de Cádiz, con ocasión del viaje de la Reina Isabel II acompañada de su esposo el príncipe Francisco de Asís y su hijo, el futuro Alfonso XII, realizaron a Sevilla y Cádiz en 1864, es con motivo de esta visita cuando la Reina se inscribe como Hermana Protectora de diversas hermandades, obteniendo estas a cambio el título de Real.

En San Fernando sólo tres hermandades gozan del título de Real. La Hermandad del Santísimo Cristo de la expiración, que el 2 de abril de 1923 en comunicación de Palacio por parte de S.M. el Rey Alfonso XIII, se dice que ya gozaba de ese título. La Hermandad de nuestro Padres Jesús Atado y Flagelado en la Columna y María Santísima de las Lágrimas, fundada a finales del siglo XIX, en una comunicación enviada a Palacio en el primer tercio del siglo actual, mostrando su adhesión a la corona, consigue que el mismo Alfonso XIII acepte ser hermano de la misma, obteniendo así el título de Real. La cofradía del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo y María Santísima del Mayor Dolor en su Soledad, en el año 1854 nombra Hermano Mayor Honorario al Infante Francisco de Paula, hijo del Rey Fernando VIII, obteniendo así el título de Real, siendo el título con fecha más antigua concedido.

SACRAMENTAL: Lo ostenta las hermandades cuyo fin primero es el culto al Santísimo Sacramento. En la actualidad lo llevan las cofradías que se han fusionado con la sacramental de la parroquia en que residen. Las hermandades sacramentales en su origen se remontan al siglo XVI cuando doña María Teresa Enríquez funda la primera en la parroquia de San Lorenzo de Sevilla a semejanza de su homónima toledana de Torrijos.

En Andalucía tras la primera ubicada en la parroquia de San Lorenzo, se van extendiendo por las distintas corporaciones de la ciudad, pues su fin era tributar culto a la Sagrada Eucaristía y por ello cuidar de todo lo relativo a la misma. Una vez con el paso del tiempo a lo largo del siglo XIX decaen estas corporaciones, son las hermandades penitenciales las que mediante un cabildo de fusión sancionado por la Autoridad Eclesiástica vuelven a dar vida a las Sacramentales.

Más tarde siempre la autoridad diocesana, por petición de las propias hermandades penitenciales, va concediendo este título con las cargas y obligaciones que lleva anejo el mismo, a las diversas corporaciones penitenciales que lo solicitan, como es el caso de San Fernando.

En nuestra ciudad contamos con seis cofradías que ostenta el título de Sacramental, siendo las siguientes:

  1. La primera hermandad en obtenerlo es la de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia, María Santísima de la Piedad y Santa Mujer Verónica, por un decreto de la autoridad diocesana en julio de 1975.
  2. Le sigue la Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado y María Santísima de la Trinidad (Medinaceli) quien en mayo de 1978 se le concede la titularidad de Sacramental.
  3. La Hermandad de Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y María Santísima de la Amargura (Estudiantes), obtiene en el mes de julio de 1978 el nombramiento de Sacramental.
  4. La cofradía de Cristo Rey y María Santísima de la Estrella, por gestiones realizas por el hermano director del colegio La Salle-Real D. Antonio Botella Salvador, se le concede en el mes de junio del año 1990, con la obligación de potenciar el culto eucarístico en su propia capilla.
  5. La hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima del Amor, en mayo de 1992, se le aprueba su petición y se le otorga el preciado título de Sacramental.
  6. Finalmente la Hermandad de Caridad.

Se da el caso significativo que de las seis corporaciones sacramentales y de penitencia existente en nuestra ciudad, cinco están ubicadas en parroquias, caso de la Misericordia en la Divina Pastora, Medinaceli en la Iglesia Mayor Parroquial, Afligidos en la parroquia del Santo Cristo, Gran Poder en la parroquia de la Sagrada Familia, Caridad en la Parroquia de San Francisco más la hermandad Lasaliana de Cristo Rey en su capilla de San Juan Bautista de la Salle, con ello se indica la obligación que contraen con este título, de cuidar todo lo relativo al Santísimo Sacramento.

Todas las hermandades Sacramentales portan en su anual estación de penitencia o en la procesión de Corpus un lázaro o estandarte sacramental en el que se representa una custodia como signo de la Sagrada Eucaristía e indicativo de su condición, asimismo su lugar en la procesión es el mas cercano a la Sagrada Custodia, teniendo como obligación en este procesión del cuido y adorno de la carroza eucarística.

Igualmente la cera que usan en toda su liturgia es de color rojo en recuerdo de la sangre de Cristo y finalmente son las encargadas de organizar la procesión de la comunión de enfermos y la de la infraoctava del Carpas, como ocurre en nuestra ciudad con la procesión eucarística de la parroquia de la Divina Pastora organizada por la hermandad sacramental de la Misericordia. Finalmente, decir que las hermandades antiguas poseen un riquísimo ajuar casi siempre en plata y piedras preciosas.

SERÁFICA: Suele darse este epíteto a San Francisco de Asís y a su orden, y se extiende su sentido al de humilde. La utilización del adjetivo deriva de “serafín”, esto es, cada uno de los espíritus bienaventurados que se distinguen por el perenne ardor con que aman las cosas divinas y que por Ende se aplica a la Cabezas del Orden Seráfico, los ocho santos principales de la congregación.
Teniendo este título solo la Hermandad de MEDINACELI.

SERVITA: Las Órdenes Terceras nacen en el siglo XII a raíz de surgir en Europa las llamadas órdenes mendicantes como Franciscanos y Dominicos, estos a su ves, fundan las segundas órdenes (monjas), y las terceras órdenes son aquellas formadas por laicos, quienes pronuncia los tres votos de pobreza, castidad y obediencia, al igual que las dos primeras.

Expresa la relación de la hermandad con la Orden Tercera Agustina fundada por San Felipe Benicio en el siglo XIII y cuyo propósito fundamental era rendir culto a la Pasión de Cristo y, sobre todo, a los Dolores de María.

Teniendo este título solo la ORDEN SEGLAR DE LOS SIERVOS DE MARÍA.

VENERABLE: Digno de veneración, lo concede la autoridad eclesiástica. Estos títulos pueden ser datados en los casos en que la cofradía ha conservado los documentos acreditativos pero no siempre, ya que a causa de los avatares de las diferentes corporaciones se han perdido; es digno de veneración, de lo que se deduce que los Titulares de las hermandades de penitencia, sean todos dignos de venerarse por parte de los hermanos y los fieles.

La nómina de cofradías en nuestra ciudad se eleva a un total de veintiuna, de ellas, diecisiete ostentan el título de venerable, cuyo significado según la Real Academia de la Lengua.

Teniendo este título las siguientes Hermandades; BORRIQUITA, COLUMNA, HUMILDA Y PACIENCIA, ECCE-HOMO. MEDINACELI, AFLIGIDOS, PRENDIMIENTO, CARIDAD, HUERTO, GRAN PODER MISERICORDIA, PERDON, SILENCIO, NAZARENO, DESAMPARADOS, SOLEDAD, SANTO ENTIERRO.

GREMIAL: Lo ostenta aquellas que tienen relación a los que pertenecen a un gremio, oficio o profesión.
No teniendo este título ninguna Hermandad.

DEVOTA: Lo ostenta las cofradías que están dedicadas, con fervor, a obras de piedad y religión. También se puede aplicar a las imágenes, templo o lugar que mueven a devoción.
Teniendo este título solamente la Hermandad de Misericordia.

PATRIARCAL: Este título de dignidad es propio de los obispos de algunas iglesias principales, de prelados sin ejercicio ni jurisdicción y de ciertos fundadores de órdenes religiosas. Puede ser otorgado mediante carta de hermandad por el cabildo catedralicio y los obispos.
Teniendo este título solamente la Hermandad de Desamparados.

PONTIFICIA: Es concedido mediante bula papal tras petición expresa de la congregación.
No teniendo este título ninguna Hermandad.

PRIMITIVA : Las que son primeras en algo, por ejemplo rendir culto a una advocación o gozar de algún privilegio.
No teniendo este título ninguna Hermandad.

LA HERÁLDICA.

El escudo que en la actualidad figura en el estandarte recoge los rasgos que la definen frente a otras por sus aspectos exclusivamente devocionales, al igual que lo hacen los nombres de sus títulos.

Los elementos exteriores del blasón son mantos, coronas, collares, tenantes.

Los elementos interiores, colores, metales, particiones, figuras. Todos los elementos pueden leerse por su simbolismo espacial y gráfico, posicional, fijado por la tradición emblemática (gráfica) y literaria y sus distintos niveles de significación: el sentido literal -la anécdota de su origen- y el significado simbólico.

Los símbolos pasionisticos son los más frecuentes y recuerdan el pasaje concreto representado. Por ejemplo una mano: la bofetada recibida por Jesús en casa de Anás; la caña: las burlas y malos tratos; una lanza, la herida del costado que le hizo longinos; la columna y los flagelos, los azotes, etc.

Otros objetos y símbolos son propios de un santo al que la cofradía incluye en su titulación, normalmente por haber residido o residir en un templo bajo su advocación. Estos atributos pertenecen a la iconografía tradicional cristiana. Reseñaremos que los santos patronos de los antiguos gremios no están representados en le heráldica.

La cruz es otro elemento principal y las hay de diversos tipos: la de Jerusalén o del Santo Sepulcro potenzada de gules y cantonada por otras cuatro del mismo tipo.

La vinculación que la hermandad ha tenido a lo largo de su historia con la nobleza también se plasma en sus blasones. Así las coronas reales, de infante y ducal, el collar del toisón de oro y escudos nobiliarios. El carácter pontificio o la relación particular con el papado también se muestres; la tiara. las llaves de San Pedro e incluso el escudo del pontífice Clemente VIII.

La devoción mariana ocupa un lugar importantísimo en la heráldica cofradiera.
Los símbolos son los tradicionales y responden a la advocación de la titular o cualidades de María, por ejemplo, la jarra con azucenas que significa la pureza, la O, el ancla, o los alusivos al misterio de la Redención como el corazón y las siete espadas señalaremos de los Dolores de María. Para concluir este somero repaso señalaremos que en los escudos figuran otros elementos heráldicos tradicionales como lemas y anagramas: el “JHL”, la “M”, el “NODO”, símbolo de la relación con la Corporación Municipal de la Hermandad de la Hiniesta, “María, Madre de la Iglesia”.

En las más antiguas noticias, las cofradías son llamadas solo con el nombre de la imagen o devoción a la que rendían culto.

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