1º DE Mayo, fiesta del Trabajo y festividad de San José Obrero (por aquello del trabajo). En 1954 la Iglesia declaró a través del Papa Pío XII ese día festivo para los asalariados. El régimen franquista como apoyo institucional y manifestaciones deportivas intentaba “distraer” el verdadero significado de reivindicaciones que siempre había tenido este día desde mayo de 1889 que se instauró en París el día del Trabajador.
Trasladándonos a los últimos años (1891) del siglo XVIII, San Fernando se preparaba una año más para los acontecimientos que pudieran ocurrir en la población con la llegada del uno de mayo. Los jefes, oficiales y clases subalternas de todos los cuerpos de la armada recibieron órdenes de estar todos en sus destinos a las cuatro de la madrugada. Desde esa misma hora, estarán sobre sus armas en los cuarteles de San Carlos y el Arsenal de La Carraca toda la fuerza de Infantería de Marina.
El comité fusionista se dirigió al capitán General Sr. Montojo su condicional apoyo y adhesión a dicha autoridad de los Liberales de San Fernando. El Capitán General del Departamento agradeció el acto y, manifestó en la confianza y la sensatez del pueblo, que los sucesos quedarán reducido a una manifestación pacífica por parte del elemento obrero.
En los sitios de costumbres y a toque de clarín, se fijaron los bandos de la Alcaldía haciendo saber que de orden superior quedaban terminantemente prohibidas las manifestaciones públicas. Asimismo recomendaba el estricto cumplimiento del Bando que esperaba del vecindario la acostumbrada observación de las disposiciones legales.
Haciendo caso omiso al bando de la alcaldía, ésta recibió una comunicación de que tendría lugar una manifestación de obreros que, partiendo de la Plaza del Carmen sin fijar horario alguno, recorrería las calles de Constitución, Rosario, San Rafael, Maestro Portela para regresar al punto de partida. A dicha manifestación, se opuso la autoridad civil Sr. Sutil totalmente.
Sobre las seis de la mañana del día uno de mayo, las calles se encontraban en total orden. Sólo algunos obreros y curiosos que se encontraban en grupo en la Plaza de Alfonso XII (Plaza del Rey), estaban a la espera de la hora para ir a trabajar. La tranquilidad en la ciudad ocurrió debido a que a primeras horas del día (cinco de la mañana), la fuerza de Infantería de Marina que había tomado militarmente las Casas Consistoriales. El Alcalde y varios Concejales se encontraban en el edifico desde las cuatro de la mañana junto con el Brigadier D. Adolfo Colombo.
La tranquilidad en la Plaza de Abastos era total. Desde Chiclana habían venido los vendedores de hortaliza como de costumbres.
A las ocho de la mañana llegó a la alcaldía una comisión de obreros con el Presidente de los anarquistas de San Fernando, el ciudadano Sr. Lanceta, solicitando un local para la celebración del meeting. La negativa del Alcalde de no poseer local alguno y disuadiéndole que no se reuniesen en público ya que estaba prohibido. Una hora más tarde, el tren correo trajo fuerza de la Guardia Civil que enseguida tomaron el atrio del Ayuntamiento. Los albañiles, los carpinteros y pintores del Ayuntamiento se incorporaron al trabajo. Asimismo a excepción de algunos albañiles que pararon sus obras, el resto de las industrias abrieron normalmente. Los hornos amasaron pan doble por lo que pudiera ocurrir.
A las nueve de la mañana, una comisión del Círculo de Trabajadores presidida otra vez por el Sr. Lanceta, acude de nuevo a la alcaldía informándole que se reunirán a las 2 de la tarde en el Teatro de Las Cortes para discutir sobre la “jornada de ocho horas de trabajo”. Nuevamente la autoridad negó dicha reunión al no haberse solicitado con las 24 horas que están estipuladas para su autorización. Pero, a pesar de ello, el Sr. Sutil en la confianza que le inspiran los obreros de la Isla y siempre y cuando, la propiedad del teatro principal se lo permita, está dispuesto a conceder dicha reunión.
En el Círculo de obrero sito en la calle San Marcos, se encontraban cantidad de gentes a la espera de la marcha hacia el Teatro. Un representante de cada gremio serían los encargados de no permitir la entrada a dicho recinto a aquellas personas que se sospechasen pudieran alterar el orden. Mientras tanto, la fuerza de carabineros y retenes de Infantería de Marina se encuentran a disposición del Sr. Alcalde.
Todo sucedió en el más absoluto orden público, las manifestaciones se celebraron y no hubo huelga alguna en contra de lo establecido. Los ciudadanos dieron muestras una vez más de la sensatez y buen juicio que tantas veces había demostrado.
Gracias al trabajo y sacrificio de nuestros ancestros, hoy en día esta fiesta se vive en la Isla pensando mayoritariamente qué día de la semana es festivo. Según se acerque al fin de semana, existe la posibilidad de “hacer puente” y no tener que asistir al trabajo –aquellos que lo tienen-, durante varios días.
El 1 de Mayo es fecha referente al ocio. Vacaciones, playa, turismo rural y alguna que otra “escapadita” al campito en Chiclana, para recoger los “níperos” (nísperos) que ya están a punto de caer, o simplemente, dar un “arao” a la tierra, para que las lechugas y tomates los podamos coger pronto antes que se lo coman los bichos de la naturaleza. Sólo los más allegados a los sindicatos son los que a través de manifestaciones en la capital realizan reivindicaciones laborales.
El güichi de Carlos.
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