Ramirez Foncubierta, Manuel

Manolo Bigote

En “aquellos tiempos” de la década de los años 70/80, preguntar en la Isla por Manuel Ramírez Foncubierta, nos indicaban que se trataba de un chico que profesionalmente trabajaba con el Iso carro de la Comercial Terrestre Marítima –Comaritima- (empresa de transportes de paquetes y mercancías) en el despacho de la calle Las Cortes, junto al 45 (café existente donde hoy se encuentra “el Balandro”, esquina con Hermanos Laulhé).

Manolo al entregar paquetes por los comercios y refinos de San Fernando, no dejaba de mantener en todo momento charlas y tertulias sobre la carga de los pasos. En el ámbito de los cargadores, Manolo Ramírez, era popularmente conocido como “Manolo Bigote”. Un cargador de pasos de la cuadrilla de Nicolás Carrillo que tuvo la oportunidad, y no la desaprovechó, de dirigir como Capataz de Paso del Nazareno, a los cargadores de las últimas dos décadas (1982/2005).

Manolo "bigote". Rodeado de componentes de la cuadrilla del Nazareno en la década de los años 90. Fotografía cedida por Guillermo Rodríguez Romero
Manolo “bigote”. Rodeado de componentes de la cuadrilla del Nazareno en la década de los años 90. Fotografía cedida por Guillermo Rodríguez Romero

Manolo con un “bigote” de los que hay que trabajar constantemente para mantener la simetría particular del mismo, supo mantener lo aprendido de sus antecesores, y conseguir para el mundo de la carga isleña, una trayectoria de reconocida labor que los que le sustituyen, lo llevan como lección aprendida de lo que debe ser un Capataz en la calle, y, como persona, para los componentes bajo los pasos.

Manolo Bigote
Manuel Ramírez Foncubierta. “Bigote” Capataz del Nazareno 1982/2005. Fotografía publicada en San Fernando Información 2006.

Manolo “bigote” no se retira. Deja de salir en la Semana Santa después de tener parte activa en ella 52 años. Manolo Ramírez, seguirá visitando los mismos lugares y teniendo a tantos conocidos que no dejará de hablar de Semana Santa. El tiempo al igual que antes le ocurriera a otros cargadores y capataces de la Isla, le ha llevado a partir de ahora, ver al Nazareno de otra manera distinta a la acostumbrada.

El güichi de Carlos.