Un güichi en la Isla

Realmente no se conoce exactamente la definición oficial del vocablo “Güichi” aquí en La Isla de León. Si sabemos, que en los pueblos y ciudades colindantes no se utiliza, por lo que si podemos afirmar que es autóctona de la Villa de la Real Isla de León (hasta 1813) o quizás de cuando ya se denominaba San Fernando.

Los abatares de la historia de nuestra Villa conllevan que en varias ocasiones durante el Siglo XIX, tropas anglosajonas convivieran con nuestros antepasados. Inclusive viviendo en sus moradas, campos, huertas y soportando el pago de impuestos para el alimento de las tropas británicas.

Lógico es, que los ingleses trajeran con ellos parte de sus costumbres y hábitos. Por supuesto su whisky no faltaba para deleite de las tropas.

Entendemos que aquellos isleños que se ganaban la vida mercadeando como posaderos, venteros y taberneros de las botellerías, especialistas ellos en la venta de vino, compraban el licor con altísimo alcohol y que los ingleses pronunciaban güisqui para el oído del cañaílla. La venta de güisqui satisfacía las necesidades de los nuevos parroquianos que hablaban de manera diferente.

Es posible que aquellos consumidores cañaíllas cuando bebieran güisqui, les quemara la garganta al estar habituados al bajo alcohol de los vinos de la provincia de Cádiz. También es posible que los venteros volcaran agua al güisqui para rebajar y, por lo tanto, “lo aguaban”. Con esta acción, aquellos posaderos conseguirían: Que fuese mas suave a la garganta y obtener mayor producción del licor que trampeaban obteniendo mayores ingresos de reales de vellón. .

Es permisible también la leyenda que de los parroquianos sabedores que el licor se encontraba “aguao”, y con nuestra peculiar manera de hablar otra lengua extranjera, comenzaran a nombrar al güisqui anteponiéndoles la vocal “a” de agua. Por lo tanto, no es descabellado afirmar que de aquellos aguaduchos naciera “aguichi” de la contracción de agua y güisqui, subsistiendo con el tiempo nuestra definición de “güichi”.

También de este hecho de “estropear el producto con agua” se ha quedado la tradición de que en los Güichis sólo se expende producto de mala calidad. Nada más lejos de la realidad cuando ha habido “Güichis en La Isla” con muy buenas madres de vino en barriles, y que según dicen los entendidos en la materia, ¡hay gentes que no saben lo que beben¡

De cualquier manera, sea como haya sido, nosotros los de La Isla tenemos la obligación de continuar con la leyenda…………

El Güichi de Carlos.