En la sesión celebrada el día 14 de febrero de 1810 por la Junta de la defensa de la Real Isla de León, creada durante la invasión francesa, se trató y acordó entre otros particulares lo siguiente:
Proveer de víveres durante quince días a las baterías de Sancti Petri y Gallineras y establecer una “cantina” en el Estanquillo, lo más próximos a dichos fuertes.
Dióse cuenta de haberse advertido en Salvador Medrano, salinero acciones sospechosas de influencia y se acordó por la Compañía de Escopeteros Salineros se le arreste y se le practique las oportunas diligencias.
Se acordó también que en vista de la falta de leña, se proceda a cortar todos los retamales de este pueblo. Y por último, reunir a todos los carruajes de esta ciudad y distribuirlo en la siguiente forma:
Tres a disposición del Ministro Real de Hacienda. Dos para las tropas inglesas. Dos para las tropas portuguesas. Y los restantes que tengan el ganado dispuestos y se situé en el retamal de Casa Alta (Torre Alta para nosotros), a espaldas de las Casas Consistoriales.