Día 2 de febrero de 1809. Ha comenzado en la Villa de la Real Isla de León los trabajos de defensa de ella a fin de oponerse a la marcha invasora de las tropas francesas. Las primeras fortificaciones se hicieron de estacas cortadas de los pinares de Chiclana, y de las maderas de las casa ruinosas que había en la villa, encargando la construcción a los carpinteros de Rivera. Para el pago de los jornales se publicó un bando, en el que se obligaba a todos los vecinos a entregar el importe de un mes de alquiler, y para otras atenciones toda la plata labrada que tuviesen. Las salinas ofrecieron también un medio de defensa natural, y en ellas prestaron importantes servicios la compañía de escopeteros salineros que mandaba y uniformó a su costa D. Esteban Sánchez de la Campa, los cuales por su conocimiento de la marisma, anegaban en momento oportuno las piezas y esteros, causando numerosas bajas en el ejército francés.