Devoción y fé en el cargador

Tradición, como todos sabemos, son hechos ocurridos en la antigüedad y que son transmitidos de generación en generación y que generalmente son recordados todos, los buenos y los malos.

Pero siempre son recordados con cariño todas aquellas noticias y hechos con valores positivos, por lo tanto, la tradición merece ser resaltada y hacerla presente, asi como valorarla en toda su magnitud para hacerla llegar a las nuevas generaciones, y en el caso que nos trata, como es la carga de nuestros titulares, debemos resaltar los valores que acumulan todos lo hombres de esta hermosa labor; pero especialmente nos fijaremos en dos sentimientos fundamentales: la devoción y la fe; devoción que surge hacia la mitad del siglo XIX, no de forma espontanea, sino a través de un proceso de formación lento y vacilante que se arrastra por la historia desde el siglo XVI y cuaja en el ser y esencias actuales hace poco mas de cien años (toda una tradición)

En muchas ocasiones, los que nos creemos hombres de fe, somos capaces de dudar que a los cargadores solo les mueve el protagonismo y que están vacíos, sin ese contenido fundamental que mueve el verdadero sentido del amor al Padre-Dios a través de la fe, ¡ que equivocados estamos; ellos, los cargadores, llegan hasta nuestros dias, después de muchos años (tradición), con la devoción heredada de los antiguos cargadores sazonada con una tremenda y autentica fe demostrada a lo largo de la historia de la carga. Tenemos que recordar que la fe no es patrimonio de una determinada clase de nuestra sociedad; la fe llega a todos los hombres, unos la aumentan, otros la pierden por no saber mantenerla y cultivarla, y otros ni la conocen porque sus creencias van por otros derroteros. La mayoría de nuestros antepasados apenas sabian leer ni escribir, pero eso no les privaba de su fe, incluso en la época de la carga pagada todos ellos eran hombres de fe en Jesús y su Santísima Madre.

En breve celebraremos los 25 años, las bodas de plata, de la cuadrilla de hermanos cargadores del Nazareno de La Isla, 25 años que los cargadores hacen su trabajo por tradición, devoción y fe, esto no desmerece, en nada, aquella labor realizada por los antiguos cargadores, sino todo lo contrario, ellos dignifican la historia de los cargadores de todos los tiempos, cargadores cuya vocación y fe les obligaban a realizar grandes esfuerzos físicos, ya que muchos de ellos se trasladaban desde los tajos de trabajo en las salinas y otros menesteres, con el tiempo justo hasta las iglesias para amarrar la “almohá” y salir a procesionar. Sin fe nunca hubieran hecho semejante hazaña, aunque bien es verdad que ese esfuerzo les suponia una ayuda para dar de comer a sus familias. En la actualidad, las distintas cuadrillas, la forman hombres de toda clase social: médicos, albañiles, carpinteros, militares, dependientes, estudiantes y un largo etcétera. Las cuadrillas de cargadores es un mundo diferenciado, revestido con un atuendo formal y sonoro que alcanza tonos solemnes de liturgia. Un mundo con vida propia y autentica, pero unida firmemente a la hermandad con esa autenticidad de las tradiciones populares que nace, crece, y se agota -que no muere- en su única finalidad: CARGAR

Sirvan estas letras como felicitación para todos los cargadores de la Hermandad y de todos los tiempos por esta celebración del 25 Aniversario y a la vez os deseo paz y concordia en el mundo de la carga y las hermandades, asi haremos tradición, fortaleceremos la devoción y aumentaremos la fe.

Joaquín Rodríguez Royo

Publicado en Diario Aniversario (1982/2007) de la Cuadrilla de Cargaores de la Hermanda de Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores. Isla de León. 2007