Dejadme salir

Con esa frase comienzo a escribir este articulo. ¡Dejadme salir, por favor!.

Escribo con los sentimientos que nacen de dentro cuando al ser pequeño veía pasar las procesiones por la calle Churruca. Era primavera y se notaba en el ambiente, los colores y olores nos recordaban que se acercaba la fecha de los tambores en mi calle. Y cuando esto ya era inmediato le pedía a mi padre; ¡Por favor, papá déjame salir! . Y mi padre mirándome me decía; espera un poco que ya té falta menos, cada vez está la cosa más difícil. La mayoría de las Hermandades, en busca de una seriedad que no entiendo ni comprendo, están elevando las edades a las que un niño puede comenzar a participar en la Estación Penitencial. Los niños no comprenden lo que es penitencia, hace falta una madurez para soportar estas horas en la calle, queremos adultos responsables en nuestras filas de hermanos, y yo me pregunto ahora; ¿de donde van a salir esos cofrades adultos?, ¿No es cierto que uno siente aquello que le transmitieron sus mayores? ¿No es cierto que para ser cofrade hay que sentirlo desde pequeño en la familia y en los ambientes de la niñez?.

No esperemos que cuando los jóvenes tengan catorce, dieciocho, o los años que sean vengan a pedirnos a salir si antes no lo han sentido como propio este mundo en su interior.
Pero, dirán otros, ya hay hermandades que procesionan con niños en sus filas, y ellos podrán ser nuestra cantera. Pero os contestaré que no habrá suficientes cofrades para todas las hermandades que hoy procesionamos en San Fernando.

La Hermandad debemos hacerla sentir como propia como parte de nuestra vida, y el sentir la experiencia de la penitencia, el capirote, el cirio, los comentarios del público, los rezos anteriores y posteriores a la salida. Todo ese cúmulo de pequeñas vivencias que juntas forman el sentir cofrade, no debe ser rechazadas a los pequeños.

Llega la Semana Santa. Foto autor desconocido.Incluida en trabajo “Pasión Cofrade” de Antonio Armario Muñoz

Ellos deben participar también si es su deseo en todo, que ya el doctor tiempo colocará las cosas en su verdadero lugar. Y sino puede llevar capirote, ayuda como monaguillo, porque tu ayuda es necesaria para nuestro futuro y porque te necesitamos hoy y mañana.

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Incluido en el trabajo “Pasión Cofrade”