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casa nanai

En 1933 un aventurero abrió una casa de comidas en San Fernando. Su objetivo no era otro que el de ofrecer comidas de 'precio de trabajador'. Ahora, desde hace 61 años, sus tres hijos siguen siendo fiel a la idea de su padre y, en un ambiente grato y familiar, sirven comidas a precios populares. Platos como: merluza adobada, callos, berza, hacen las delicias del más exigente paladar y convierten .


Subiendo la conocida "cuestecilla de la cárcel", en la acera de la derecha, se encuentra una casa de comidas Casa Manolo. Esta casa apareció en 1933 y, desde entonces, se ha mantenido fiel a los principios que la hicieron aparecer: ofrecer un servicio de comidas muy bueno, exigente y, sobre todo, a precios populares.
Cuando uno entra en Casa Manolo, más conocido popularmente por"Nanai", la primera impresión es que el tiempo no ha hecho mella en sus paredes. Una decoración sobria y austera desprende aroma de una larga historia del pueblo isleño: Desde 1933 hasta la actualidad. Pero las cosas han cambiado desde entonces, no hay que ser muy listos para darse cuenta, y los primeros precios de medio real, cinco duros se han tornado en doscientas, trescientas pesetas; aunque mantienen la popularidad en sus precios, "comer aquí, es comer barato" apuntilla Antonio Ramírez uno de los propietarios actuales.Es el propio Antonio el que nos cuenta el origen de la casa, "esta casa la cogió mi padre en el año 33. Tomó un trozo muy pequeño, lo que actualmente ocupa el mostrador, y después se fueron haciendo las siguientes ampliaciones. Arregló el salón para hacer la inauguración del bar a su nombre y empezó la aventura". Esta aventura ha llevado al fundador de Casa Manolo y a sus hijos, Gonzalo, Blas y Antonio, a conocer muchas épocas de la ciudad, muchísima gente y, como es lógico, distintas etapas dentro de la propia casa de comidas. "Una de las cosas que mayor satisfacción proporciona este trabajo -comenta Antonio- es la cantidad de personas que conoces. Muchos pasan por aquí, yo he conocido auténticas generaciones familiares, y es bonito como con el paso de los tiempos vuelven para saludar


Antonio y Blás Ramirez. Fotografía Franzón. Publicada en San Fernando Información.

En Casa Manolo uno se encuentra con un ambiente tranquilo, acogedor. Es un sitio para conversar, para entablar amistad. Allí los amantes de la música lo único que oyen es la palabra humana, que ya es un sonido importante. Los propietarios reconocen que se han quedado un poco desfasados, su público es mayor; aunque antes no fue así. Casa Manolo ha tenido distintas etapas, nos cuenta Blas Ramírez; "Podemos hablar de tres etapas que diferencian esta casa. La primera coincide con su nacimiento. Fue una etapa de darse a conocer en la ciudad, antes había menos casas de este tipo. Se combinó la comida con * juegos de mesa. Después llegó la etapa de más expansión, que coincidió con el desarrolo de la marinería. Servíamos comidas desde las diez de la mañana hasta las diez de la noche. Ahora las cosas han cambiado, los militares no vienen con tanta frecuencia y en San Fernando hay muchas casas de comida como la nuestra".


Casa Manolo. En la cuestecilla de la cárcel. Fotografía cedida por la familia.

Comida casera y bien hecha
Una de las cosas que puede presumir Casa Manolo es que toda la comida es casera. "No utilizamos ningún alimento congelado", señala Antonio Ramírez. En la cocina está el segundo de los hermanos, Blas que, sin ningún cursillo ni nada que se le parezca, realiza una cocina, definida por muchos como artesana. "Nadie se ha quejado en todos estos años y todo el mundo que ha venido se ha encontrado satisfecho", comenta con orgullo Blas. "Antes -añade Antonio- teníamos nuestra propia carne porque criábamos unos cerdos, pero ya no dependemos de lo nuestro". Sobre los precios populares sigue afirmando Antonio, "nosotros nos hemos dedicado siempre a la parte trabajadora, más que a la parte superior. Mi padre empezó a vender los platos de comida a real, a peseta hasta que ha ido subiendo a doscientas, trescientas pesetas. Queremos ayudar a todo el mundo. Aquí ha llegado mucha gente para comer diciéndome que no tenían dinero y, sin problema, han comido. Hemos procurado conseguir un clima familiar y creo que lo hemos conseguido. Siempre nos hemos preocupado por el que entra en la ca-sa. Me interesa conocer a las personas para saber como tratarlas".
La clientela de Casa Manolo sigue siendo un público de paso, pero se caracterizan por ser un público fiel y constante, "aqui vienen personas expresamente a vernos, mucha gente, que en su época militar vinieron a comer, han cogido tanto cariño a la casa que si vienen unos días nos visitan. Eso es muy bonito y reconfortante".
Si algo han conocido Gonzalo, Blas y Antonio Ramirez es a muchas personas, algunas de ellas populares como: Antonio Molina, Pepe Pinto, el guitarrista Antonio el Nandi, La Paquera de Jerez, Félix Pons actual presidente del Congreso de los Diputados- y un sin fin de personas que son recordadas, con prodigiosa memoria por los dueños de la casa.
Entre las cosas curiosas destaca que Casa Manolo daba de comer a las compañías teatrales y a los circos que se instalaban en la ciudad con motivo de las fiestas. También tenía la costumbre, hoy en día se mantiene, de dar de comer a los detenidos por la Policía, "hace unos años -comenta Antonio- dábamos de comer a los de la comisaría y a los detenidos que eran trasladados a la cárcel, esto último lo mantenemos".Casa Manolo es un sitio conocido por todos los isleños, ya que muchas generaciones han degustado sus comidas y han comprobado el ambiente familiar que la casa proporciona y seguirá proporcionando por muchos años

José Luis Cercas.
Publicado en San Fernando Información 1994.

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