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capataces de peso | devoción y fé en el cargador.  

cargadores del nazareno.

Hace veinticinco años que se creó la cuadrilla del Nazareno. Con motivo de sus bodas de plata me piden mi humilde colaboración y, aunque no soy un entendido en la materia, sin embargo conservo todavía vista, oído, gusto, olfato y tacto, además de un sexto sentido que me lo da el contacto con la locura de la calle. De modo que ahí va eso.
Cuando mi padre me llevaba de pequeño a ver la recogida del Nazareno, me faltaban pupilas para quedarme con aquella explosión de sensaciones que me ofrecía la incipiente mañana del Viernes Santo. El rojo de las flores, el sonido penetrante de las trompetas, el olor a incienso, el aplauso enfervorizado de la gente mientras el Nazareno entraba en la Iglesia Mayor y salía al momento encendiendo las manos de la multitud, los tambores marcando el paso ya cansino pero rejuvenecido de los cargadores, la Virgen esperando entre velas que luchaban con el aire fresquito de la mañana...

Sin embargo entre toda aquella parafernalia impresionista había algo que me sorprendía enormemente. Observaba a los cargadores que se asomaban por debajo del paso y me daban mucha pena. No podía comprender que hubiera personas que por un jornal se metieran.a cargar aquella enorme mole de madera y lo hicieran con tanto arte que el Nazareno parecía andar como un salinero más de los muchos que habitaron esta tierra.
Mi padre me decía que sí, que aquellos hombres ganaban dinero por cargar. Yo no comprendía que pudiera existir un trabajo tan duro y sobre todo que estuviera presidido por el Nazareno, símbolo del sufrimiento más injusto que pudiera ser imaginado. Yo los veía sudorosos, con caras demacradas y hundidos tras una noche entera recorrida pasito a paso por las calles de La Isla.


Aunque el tiempo no perdona, en este caso perdonó y aquella estampa de esclavos fuera de época se transformó radicalmente gracias a una nueva juventud que era capaz de pelearse por llevar en sus hombros el peso que hiciera falta. Aparecieron nuevas cuadrillas y se multiplicaron las ansias por cargar las imágenes más variadas. Ya los cargadores no serían profesionales, sino hombres voluntarios llevados en unos casos por la devoción, en otros por la amistad y en otros por solo Dios sabe qué motivos.


Y así han ido pasando los años. Hoy se cumplen nada más y nada menos que veinticinco años de la creación de la cuadrilla del Nazareno. Han cambiado muchas cosas y para bien, pero hay algo que no debería cambiar, porque digamos que es la esencia del cañaílla. Es lo único auténtico que podemos entregar a nuestros hijos, la tradición, palabra que procede del latín "tradere" y que significa precisamente entregar. Mi respeto por lo jerezano, por lo sevillano, por lo zamorano y por todo lo terminado en —ano, pero en esos lugares no saben de salineros ni de nuestra forma de andar, ni tienen una ligera idea de lo que son bocas de La Isla ni de nuestra forma de hablar. El cañaílla, cuando anda, tiene un ritmo propio y una cadencia propia. Vayase a la calle Real y observe atentamente. No avanzamos como si fuéramos la monótona quilla de un barco, sino que nos gusta tirarnos a las bandas como si quisiéramos abarcar con el cuerpo todo nuestro entorno poniéndole además toda el alma. Es nuestra forma de ser. Los demás, que sigan con la suya. Si por las bandas se caen flores, que se caigan. Sobra gente que las recoja. Si el paso se mece como llevado en remolinos por el levante. que se mezca. Aquí no nos vamos a asustar del viento.
Ya sé que la vida no me va a dar para tanto, pero, si dentro de otros veinticinco años pudiera ver todavía al Nazareno recorrer las calles, me gustaría poderle decir a mi nieto que los cargadora de La Isla son auténticamente de La Isla y no imitadores fáciles de lo primero que viene de fuera. Mi enhorabuena por tantos años de lucha y que no decaiga el afán por mantener unas señas de identidad cañaíllas que se ganaron trás muchos siglos y que siempre correran el peligro de desaparecer en manos de los que siendo de aquí acúan como si no lo fuesen.

Paco Melero
Publicado en Diario Aniversario (1982/2007) de la Cuadrilla de Cargaores de la Hermanda de Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores. Isla de León. 2007

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Cuadrilla del Nazareno. Publicada en Boletín 25 aniversario de la cuadrilla de cargaores del Nazareno.

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