Los crucificados de la Semana Santa presentan la herida del costado abierta por Longinos en el lado derecho siguiendo a los comentaristas, los agujeros de las manos se hacen en las palmas y no en las muñecas lo cual permite mostrar síntomas de mayor o menor relajación. Los tratadistas del siglo XVII no adoptaron una postura única acerca del motivo de las heridas de los píes. Los supuestos síntomas tanatológicos de rigidez o relajación vistos en las manos presuponen criterios médicos que nada tienen que ver con una imagen informada por criterios convencionales. Estos se derivan del carácter que ya mencionábamos al principios del Crucifijo como iconografía de Cristo Rey. Y así, las manos se disponen según el modelo de la mano bendiciente, esto es, se separa el pulgar y se extienden los dedos índice y corazón mientras que anular y meñique quedan semiflexionados. Las posibles variantes inciden en la mayor o menor flexión de los dedos.
Antonio Armario Muñoz Ir a sobre cofradias Ir a s emana santa
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