Desde Gallineras y Camposoto acudía la gente a San Francisco para ver la recogida del Silencio sobre la una de la madrugada. Desde el barrio de La Pastora, El Cristo, El Parque y La Casería, concurría un hervidero de gente que llenaba totalmente la Plaza de la Iglesia, para que a las dos en punto, presenciar la salida del Nazareno, no sin antes, soportar un fuerte chaparrón de agua que hizo dudar si se efectuaba la ansiada salida de la cofradía. La Hermandad decidió salir una vez escampado. Pero al llegar al barrio del Carmen, otra vez un fuerte “chaparrón”, hizo que los vecinos de las callejuelas, cubriesen las imágenes con mantas y plásticos, y continuase a través de San Joaquín y Jovellanos, en dirección a la Carrera Oficial, que haría su entrada aproximadamente cuatro horas después de su salida. En los bajos de la calle Colón, y a la hora de recogida –ocho y cuarto de la mañana-, el cielo quiere tributarle con nuevos aguaceros. Una “madrugá” mojada que el pueblo no abandonó a sus imágenes. Todo ello, sin que La Mallorquina, Bar Madrid; La Cepa Gallega; El 44, El 45 y Nanai, junto con las churrerías de La Plaza del Rey y Alhóndiga perdiese actividad comercial nocturna.
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