La Semana Santa es otra de las celebraciones que cada ciudad intenta hacer perdurar a través de los tiempos y de una forma muy suya. En la Isla esto no es del todo cierto, puesto que los cambios que se están produciendo obedecen más a decisiones impuestas por unos pocos, que a la evolución lógica de las cosas a lo largo de los años. No hay que ver que algunas cofradías han cambiado más en los últimos siete años que en los cuarenta anteriores; y no me refiero a los enseres, que es lógico que lo hagan, sino a la idea misma de la procesión en la calle, se cuestiona el mecío, los quietos, las recogidas, las marchas, el concepto de seriedad, la organización en sí de las salidas procesionales.Parece que todo lo que era muy nuestro esté desapareciendo en beneficio de estos mismos aspectos con tintes foráneos, y lo peor de todo esto es que no hay nadie que, salga en defensa de nuestras costumbres, y me refiero a que me gustaría ver como responsable de prensa y articulistas locales se pronuncian al respecto con la misma fuerza con que defiende otras tradiciones, pero también esta el máximo órgano que aglutina a las cofradías tampoco parece inmutarse ante estos cambios, no hay ningún tipo de comentarios, ni a favor ni en contra de lo que está sucediendo.
Antonio Armario Muñoz Ir a Semana Santa Ir a historias de semana santa
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