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domingo de ramos | denominaciones populares
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besapies y besamanos
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Desde el Concilio de Trento, Andalucía se reafirmó como tierra de imágenes.
De los andaluces se ha dicho que aún hoy seguimos siendo gentes de Santo, vela y procesión. Los cofrades actuales no vemos en esta afirmación en aspecto negativo alguno. Hoy por hoy, el cofrade andaluz es plenamente consciente del maravilloso legado que llegó hasta sus manos; el legado orgulloso de un pueblo al que no le bastó con conocer los misterios de su fe, sino que se preocupó de vivirlos con ese espíritu tridentino. El acto de besar, como signo de veneración, ha perdurado la Liturgia al menos desde el siglo IV. En la práctica devocional, esta costumbre sigue hoy vigente entre los cristianos, siendo los cofrades quienes crearan un acto devoto y solemne, exclusivamente dedicado a venerar a su Titulares por medio de este signo. Hasta hace algunos años, el Domingo de Pasión era en San Fernando, el Domingo del Pregón, pues nuestra ciudad, su mundo cofrade, no cuenta con una larga tradición en lo referente a exponer en besapies o besamanos, en elevado número, a los Titulares de las hermandades. Hoy podemos asegurar, al menos, que la Isla ha sido la ciudad que en un menor espacio de tiempo logró dotar de un inusitado esplendor a esta jornada.
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La única noticia histórica que hasta ahora se posee relacionado con el Domingo de Pasión, se remonta a principios del siglo XIX. Por esta época la Hermandad del Santo Entierro organizaba su Besapie anual en este día. Este acto perduró hasta 1942, volviéndose a retomar en 1989. Resulta evidente que para hablar de nuestros besamanos y besapies en la historia habrá que investigar en los archivos de nuestras hermandades más antiguas. Actualmente nos encontramos con que los besamanos más importantes, atendiendo al impacto devocional de las imágenes expuestas, tienen lugar en fechas no coincidentes con el Domingo de Pasión.
Así nos encontramos por ejemplo con el de nuestra Patrona, el día de su onomástica; el de Jesús Nazareno, en el Dulce Nombre de Jesús o el Besapies de Jesús Cautivo o Jesús de la Misericordia, en el primer viernes de marzo, día de la misericordia del Señor. Atendiendo a sí magnífico contenido estético podemos localizar algunos, fuera también del Domingo de Pasión, como los besamanos en honor de la Virgen de la Inmaculada Concepción, o los de la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad y virgen de los dolores (Mater Amabilis) en la conmemoración de los Dolores Gloriosos de Nuestra Señora. Centrándonos ya en nuestro actual Domingo de Pasión, situamos su inicio en el año 1970. Este año y por iniciativa de D. Alfonso Berraquero García, se expone en besamanos a la primitiva titular de la Hermandad del Ecce-Homo, María Santísima de la Salud. Lucía la Señora para la ocasión saya y manto con bordados del siglo XVIII, cedidos por la comunidad de Carmelitas Descalzos de nuestra ciudad y pertenecientes a la Señora de los Siete Dolores que recibe culto en la iglesia del Carmen. La corona fue cedida por la Orden Servita de Cádiz.
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Después de este besamanos, iniciador del Domingo de Pasión isleño, habrá que esperar diez años para que en 1980 se exponga en nuestra Iglesia Mayor a María Santísima de la Trinidad y nuevamente vendrá una espera, aunque ésta será más breve ya que en 1985 y con motivo de que el Pregón de la Semana Santa sería pronunciado por D. José Macia Martín, se expondrán en besapies y besamanos una serie de imágenes titulares como el Cristo de la Expiración, el Señor del Prendimiento, la Virgen de la Estrella, la Virgen del Amor, el Cristo de la Vera-Cruz y el señor de los Afligidos, siendo los dos últimos los únicos que perduraron hasta la actualidad, manteniendo cada año su devoto acto. A partir de ese año comenzará un paulatino ascenso en la nómina cofradiera del Domingo de Pasión. En 1986 se expone en besapies la imagen de Jesús Nazareno que recibe culto en la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen, en 1987 es la Virgen de los Desamparados la que se incorpora a este día, en 1988 el Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, en 1989 el Santísimo Cristo Yacente, en 1990 la Virgen de la Estrella y Virgen del Amor, en 1991 el Santísimo Cristo de la Expiración, en 1992 la Virgen de la Paz, en 1993 la Virgen del Buen Fin, por ejemplo.
Antonio Armario Muñoz Ir a Semana Santa Ir a historias de semana santa
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